El nombre de Quique García Ojeda se ha unido a los de Carlos Sainz (bicampeón del mundo en 1990 y 1992), Antonio Zanini (campeón de Europa en 1981), Dani Sordo y Dani Solá (campeones del mundo júnior en 2002 y 2005), Chus Puras (campeón de Grupo N en 1994) y Luis Climent (campeón del mundo de privados en 1999) como el séptimo español que ha ganado un certamen internacional. Hoy recibe, en París, el premio por su triunfo en el IRC.¿Cómo se siente, campeón?
Estoy muy contento por lo que hemos conseguido, pero no sólo por mí, sino que también, casi a partes iguales, por el equipo Peugeot. Han hecho un grandísimo esfuerzo, desde el jefe, Borja Moratal, hasta el último de los mecánicos.
Resuma la temporada.
Parte del secreto del éxito reside en que hicimos una buena pretemporada, y un buen trabajo de puesta a punto del coche. Me ha costado adaptarme a la conducción de un vehículo con tracción total. También me alegra haber conseguido buenos resultados en tierra.
¿Quiénes han sido los principales rivales?
En Fiat, Andrea Navarra ha sido el piloto con el que hemos ido peleando todo el año por la cabeza del campeonato, pero ha sido muy irregular. El hombre más rápido ha sido mi compañero en Peugeot, Nicolas Vouilloz.
¿Cuál ha sido el mejor momento del año?
Ha habido muchos momentos buenos, como Turquía, que era nuestra primera carrera, además sobre tierra, y subimos al podio, pero quizá el mejor rally fue el Barum checo.
¿Mejor en tierra o asfalto?
No es que haya rendido más en un piso u otro. Los pilotos españoles tenemos una asignatura pendiente con la tierra. Históricamente nos ha costado más rendir en la tierra. Para mi hacer dos segundos puestos en tierra en pruebas del Mundial son, sin duda, buenos resultados que valoran el trabajo.
¿A medio plazo hay opciones de dar el salto al WRC?
Bueno este campeonato que estamos corriendo está nominado como IRC, es intercontinental y creo que está cogiendo mucho auge. Hay interés de las marcas, podemos decir que es un Mundial paralelo al WRC que tiene unos costes muy altos, con una tecnología mucho mayor. Nuestros coches tienen menos electrónica, son muchos más económicos. El coste de explotación de los coches es infinitamente menor. Yo pienso que es un hueco diferente y todo el equipo estamos apostando por él. No tengo miras especiales en el WRC, prefiero mantenerme por este camino y ser un piloto referencia en la categoría.
¿Qué ha sido lo más difícil?
Ganar en el extranjero no es nada fácil, ya que hemos competido en rallys nuevos con muy pocas pasadas de reconocimiento por los tramos. El momento más difícil fue en Sanremo, que empecé mal y me quedé muy descolgado. ¿Qué ha faltado en esta temporada?-Lo único que nos ha faltado ha sido ganar una carrera, hemos hechos varios segundos puestos. Estuvimos a punto de ganar, pero hemos antepuesto los intereses de cara a la clasificación general y no queríamos arriesgar en situaciones innecesarias. Hemos sido muy regulares y hacer podio en las siete pruebas disputadas demuestra una importante regularidad, algo que no ha sido capaz de hacerlo ningún otro piloto.
¿Cómo funciona el 'matrimonio' piloto-copiloto?
A las mil maravillas, Jordi Barrabés es un piloto de Manresa que está haciendo un gran trabajo. Nos compenetramos muy bien tanto dentro del coche como fuera. Sin lugar a dudas ha sido una pieza importante en la consecución del título.
¿Defenderá su corona del IRC el año que viene?
Es pronto para saberlo, pero claro que me gustaría volver a luchar por el título. Se está trabajando para poder defender el número uno, pero hasta dentro de uno o dos meses no se sabrá exactamente. En cualquier caso, mi futuro estará donde diga Peugeot España.
Fuente : www.as.com y www.eldiariomontañés.es
No hay comentarios:
Publicar un comentario